1.- ¿Qué es el cáncer de próstata?

El cáncer de próstata es uno de los más frecuentes entre los hombres. Se estima que afectan a 13 de cada 100 hombres aproximadamente. Y es el cuarto cáncer más diagnosticado a nivel mundial. 60% de los casos se diagnostican en hombres mayores de 60 años. Es la segunda causa de muerte por cáncer en hombres.

2.- ¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar cáncer de próstata?

Existen varios factores que favorecen la aparición de este cáncer. Uno de los factores más importantes es la edad, el riesgo aumenta drásticamente en pacientes mayores de 50 años. La raza también juega un papel importante, siendo mayor el riesgo en pacientes de raza negra y menor en pacientes hispanos. Otro factor importante son los antecedentes familiares, aumentando hasta un 20% el riesgo en aquellos con un familiar directo que lo padezca. Y por último, pero no menos importante está el estilo de vida, los pacientes con malos hábitos alimenticios y otros vicios como tabaquismo son más propensos a desarrollarlo.

3.- ¿Existen factores para prevenir el cáncer de próstata?

Si bien es cierto que tanto las guías americanas como las europeas en manejo de cáncer de próstata no reconocen ninguna modificación como un factor contundente. Existen varios cambios en el estilo de vida que en artículos de investigación han mostrado buenos resultados, como suspender el hábito tabáquico, disminuir la ingesta de alcohol, ejercicio y dieta balanceada. Sin embargo, algo que si será importante en el desenlace de la enfermedad será el tamizaje.

4.- ¿A qué nos referimos con tamizaje de cáncer de próstata?

La tasa de supervivencia para cáncer de próstata se acerca al 98%, cuando la enfermedad se diagnóstica cuando está localizada a la próstata. Para lograr este porcentaje se recomienda iniciar un tamiz a partir de los 45 años a la población en general y a partir de los 40 años cuando se tiene antecedente de un familiar directo con diagnóstico de cáncer de próstata. El tamizaje debe hacerse con la combinación del tacto rectal y el antígeno prostático específico.

5.- ¿Es verdad que existen nuevas técnicas que hacen que el tacto rectal ya no sea un requisito en la detección del cáncer?

Falso, si bien es cierto que la tecnología avanza y existen nuevos estudios diagnósticos como la resonancia magnética multiparámetrica y el PSA3. La combinación del tacto rectal y el antígeno prostático específico siguen siendo el estándar de oro en la detección. Entre 20-25% de los cánceres de próstata pueden no elevar el antígeno, de ahí que el no realizar un tacto puede hacer que pasemos por alto 1 de cada 4 cánceres de próstata.

6.- ¿Cómo se realiza el diagnóstico definitivo del cáncer de próstata?

Como se mencionó, la elevación del antígeno o un tacto rectal sospechoso, pueden despertar la alta sospecha de un cáncer de próstata. Sin embargo, el diagnóstico definitivo debe hacerse con la biopsia de la próstata. Está no solo nos dará el diagnóstico, sino que nos dará una calificación llamada Gleason que nos permitirá a los especialistas saber la agresividad del tumor y poder tomar decisiones terapéuticas.

7.- ¿Cómo se clasifica el cáncer de próstata?

Como comentamos anteriormente, una vez que se tiene el diagnóstico el especialista deberá valorar varios puntos. Primero la clasificación Gleason del tumor, segundo el valor del antígeno prostático y la información clínica. Una vez hecho esto se dará una escala de bajo, moderado o alto riesgo con base a la sospecha de enfermedad fuera de la próstata. De aquí se determinará si necesita estudios de extensión (para determinar si la enfermedad ya está fuera de la próstata) o bien si se puede proceder con el tratamiento.

8.- ¿Cuáles son los tratamientos que se tienen en el manejo del cáncer de próstata?

En la actualidad el manejo del cáncer de próstata lo dividimos en aquellos pacientes con enfermedad localizada a la próstata. En este grupo de pacientes contamos con la opción de cirugía y radioterapia. Si bien los ensayos clínicos arrojan resultados oncológicos similares, la cirugía sigue siendo uno de los pilares en el manejo. Con el advenimiento de la cirugía robótica en el manejo del cáncer de próstata, las complicaciones más frecuentes del tratamiento (disfunción eréctil e incontinencia urinaria) se han reducido de forma drástica. Por lo que cada vez es más común que este abordaje se ofrezca como pilar en el manejo de la enfermedad localizada.